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Carta al presidente de la Nación de una ciudadana agradecida por recibir la vacuna

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Mi nombre es Hilda Alimonti, vivo en Florida Oeste, pdo. de Vte. López. Una ciudadana común, con ideas y actos propios. No tengo color político alguno  ni fanatismos y no valoro a nadie por sus ideas políticas, sino por sus acciones transparentes.

Como “muchos”, sí soy crítica; crítica sobre las actitudes de muchos gobernantes que, a la hora de postularse o ganar las elecciones prometen lo que luego no cumplirán. Esto y otras tantas cosas más, es lo que me ha hecho descreer de vuestros discursos tras el paso de tantos años vividos

La pandemia a puesto de cabeza a todo el mundo y al principio era aterrador ver lo que iba sucediendo en otros países y me preguntaba: ¿Pasará lo mismo aquí, en nuestro país? Luego se empezó a comentar el tema “VACUNAS”. Creo que yo, como la mayoría de las personas, nos pegábamos a los televisores para ver las noticias.

La vacuna rusa había sido la elegida o comercializada para nuestro país. ¿Cuántas cosas se dijeron de la misma? Nada era seguro, todo eran pruebas, y como otras tantas que se empezaban a fabricar y probar, ya no se sabía cuál sería la mejor…

Yo dije: ¡Ni loca me voy a dar la vacuna!..

Un día, mi nuera (que es docente), me envía por whatsapp el formulario de “VACUNATE”. Tranquila, en mi soledad y sin pensarlo, lo completé y envié.

En la tele, me enteraba de la cantidad de dosis que iban llegando y cuántas personas ya se estaban vacunando, entre ellas, mi prima de 81 años me daba la mejor noticia. Mi temor, mi desconfianza fue cediendo.

Hoy 5 de abril, recibo por mail mi turno para ser vacunada el día 7 en el Instituto de ojos “Josefina Colmegna de Bignone”,  M. J. Haedo Nº 1426, Vte. López.

Le trasmito el mensaje a mis hijos, nueras y a mi amiga, quién también tiene ya su turno para los próximos días. Todos se alegraron muchísimo.

Deseé volcar en éstas líneas toda mi tranquilidad; tranquilidad por mí, por los seres que me rodean y porque seré una menos para enfermar y/o contagiar.

Por sobre todo, mi gran propósito al relatar esto, es trasmitir otro tipo de “CONTAGIO”; el de creer, el de confiar que éste gobierno ha hecho lo mejor que pudo para protegernos. Nada ha sido fácil para ningún país y mucho menos para el nuestro, en el que meses antes asumía el mandato nuestro presidente. Seguramente habrá sido el peor de sus momentos.

Aún queda un largo camino y mientras tanto, así como hacemos las críticas malas, va de mi parte todo mi reconocimiento por el gran esfuerzo.

Sin más que decir, queda en cada uno sacar sus propias conclusiones.

¡GRACIAS SEÑOR PRESIDENTE POR CUIDARNOS!

Atte.

Hilda Alimonti

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