A poco más de una semana de haberse puesto en marcha las tareas, el sector de la Avenida Mosconi comprendido entre Chubut y Don Bosco ya muestra un cambio rotundo. La presencia constante de maquinaria pesada y la modificación del terreno son evidentes: el antiguo terraplén que durante décadas dividió el sector alto y bajo de la ciudad fue nivelado hasta quedar a la altura de las colectoras. En un plazo estimado de dos semanas, se prevé completar la totalidad de la primera fase de una intervención clave para la capital neuquina. Además, durante esta semana podría ponerse en marcha el proceso licitatorio de una nueva etapa, ubicada en el área de los puentes carreteros.
El martes, el intendente Mariano Gaido recorrió el lugar junto a funcionarios municipales para verificar el avance de los trabajos. Durante la visita, el secretario de Infraestructura, Alejandro Nicola, explicó que ya se ejecutaron aproximadamente 700 metros de los 2.200 previstos para este tramo inicial y adelantó que en las próximas semanas quedará delimitada la zona intervenida entre Linares y Gatica mediante cercos perimetrales.
De acuerdo a lo informado por el funcionario, la obra se desarrolla con normalidad y sin inconvenientes técnicos. Señaló que la primera acción consistió en la utilización de un georradar para detectar interferencias subterráneas declaradas por empresas de servicios, lo que permitió avanzar luego con las tareas de remoción. Actualmente, se está retirando el material existente sobre la traza de la avenida, el cual será reaprovechado tanto en loteos como en otras obras públicas en ejecución, e incluso en la propia Mosconi durante la etapa final del proyecto.
Durante la recorrida, Gaido remarcó la importancia histórica de la obra y recordó que desde hace más de medio siglo la ciudad necesitaba una intervención de esta magnitud. Explicó que en episodios de lluvias intensas, como los ocurridos en 2010 y 2016, esta zona fue escenario de graves problemas hídricos, situación que ahora busca resolverse de manera definitiva.
El jefe comunal destacó que el proyecto no solo contempla una solución estructural al escurrimiento del agua mediante un sistema pluvial adecuado, sino que también impulsa el desarrollo económico local. Según expresó, la nueva avenida fomenta la actividad comercial, genera empleo y abre oportunidades para los vecinos, con un esquema de trabajo continuo las 24 horas.
Uno de los principales desafíos de la gestión es minimizar el impacto en la circulación vehicular, ya que se trata de una arteria central para la conectividad urbana y regional, especialmente hacia ciudades cercanas como Plottier y Cipolletti. Por ese motivo, se estableció un cronograma de obra ininterrumpido para finalizar el proyecto en el plazo de un año y se diseñó un esquema de tránsito que garantiza la circulación permanente: mientras se interviene el carril central, las colectoras permanecen habilitadas y viceversa.
Nicola adelantó que se presentará un plan detallado de circulación para la zona, aclarando que no habrá interrupciones totales del tránsito. Se organizarán desvíos puntuales que permitirán el paso vehicular constante y la conexión entre ambos lados de la avenida, incluyendo el acceso a los puentes y los cruces barriales.
Gaido también subrayó que desde el inicio de su gestión se prioriza la contratación de empresas locales para la ejecución de obras públicas, con el objetivo de fortalecer el empleo y la economía neuquina. Señaló que esta política genera un impacto positivo en los comercios, los trabajadores y las familias de la ciudad.
El ordenamiento del estacionamiento fue otro de los temas abordados con los comerciantes frentistas, quienes se verán directamente afectados por el desarrollo de la obra. El intendente explicó que el diálogo con ellos es permanente y que, tras más de 30 reuniones, se acordó establecer un sistema de estacionamiento limitado a una hora para favorecer la rotación vehicular y aumentar el movimiento de potenciales clientes. Recordó además que esta modalidad es habitual en zonas céntricas de grandes ciudades debido al alto flujo de tránsito.
En ese sentido, Gaido anunció que los comercios quedarán eximidos del pago de la licencia comercial mientras duren los trabajos y que tampoco deberán afrontar el costo del nuevo pavimento, ya que se trata de una obra de utilidad pública financiada íntegramente por el municipio con fondos provenientes del superávit.
Por último, Nicola reiteró que los trabajos avanzan sin contratiempos y destacó el enfoque sustentable del proyecto. Todo el material retirado es reciclado y reutilizado: los árboles se trasladan a viveros para su posterior reubicación, mientras que luminarias y defensas metálicas se reincorporan a otras obras. El fresado del asfalto permite recuperar material para tareas de repavimentación en distintos puntos de la ciudad, y los escombros se destinan al relleno de sectores donde se desarrollan nuevos lotes con servicios.


































