Tras 233 días de aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) por el Covid 19, la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense cambiarían por fin su condición cuando en las próximas horas, si no hay una modificación de último momento, el Presidente Alberto Fernández comunique el fin de la cuarentena.
En otras palabras, eso significaría que las decisiones sobre qué se cierra y qué se libera quedará en manos de cada distrito y no dependerá de una coordinación con la Nación.
Mañana a las 10 al Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y el Gobernador, Axel Kicillof, serán recibidos por el Mandatario Nacional en la quinta de Olivos, donde repetirán la rutina de un encuentro entre los tres pero sólo habrá foto, no conferencia conjunta.
La situación epidemiológica del área metropolitana se relajó tanto que esta vuelta ni siquiera hubo reunión presencial entre Cafiero y su pares en Ciudad, Felipe Miguel, y en provincia, Carlos Bianco. Según contaron fuentes nacionales “organizaron todo por teléfono y decidieron el que será el cambio más importante desde el 20 de marzo cuando empezó la cuarentena: el paso hacia una normalidad que dependa de Ciudad y Provincia y que amplíe todavía más la responsabilidad social de cada porteño y bonaerense para cumplir los protocolos”.
De todos modos la nueva normalidad no será tan inmediata ni tan visible: en Ciudad no autorizarán todavía los encuentros particulares a puertas cerradas. Pero sí podrán juntarse hasta diez personas en los jardines, terrazas y patios.


































