
Le comunicaron que puede llegar a un acuerdo con la fiscalía y colaborar brindando información, con el fin de obtener una reducción en su condena. La alternativa es declararse inocente y someterse a un juicio oral.
El empresario argentino vinculado al excandidato José Luis Espert fue extraditado la semana pasada desde Argentina y actualmente permanece detenido en el Centro de Detención del condado de Fannin, en Texas. Durante los últimos cuatro años estuvo bajo arresto domiciliario en una residencia de Viedma, mientras la justicia resolvía su extradición a Estados Unidos.
Espert utilizó aviones de las empresas de Machado para realizar por lo menos 36 vuelos, y además se reveló que él mismo le envió una transacción de por lo menos un millón de dólares, que resultaron ser aportes irregulares para su campaña política en La Libertad Avanza.
En Miami, Florida, Machado posee dos compañías del rubro de la aviación. Sus acusaciones se relacionan con distribución de cocaína, lavado de dinero, fraude electrónico, violaciones de exportación y violaciones de registro federal, con aeronaves involucradas en cada caso.
En Estados Unidos, la socia de Machado, Debra Lynn Mercer-Erwin, fue procesada por los mismos delitos y actualmente enfrenta una condena de 16 años de prisión. Antes de ser extraditado, Machado habría advertido al Gobierno de Milei: “Si hablo, se cae el país”, con el objetivo de permanecer en Argentina y eludir a la justicia estadounidense.
Las pruebas de que Machado le entregó un millón de dólares a Espert se encontraron en un contrato en el domicilio del acusado, en Viedma. El documento estaba en un tacho de basura, manchado y con quemaduras, y fue lo que comprobó el acuerdo entre ambas partes.
Ahora, la justicia estadounidense espera que Machado defina si se declara culpable, y colabora con información sobre los crímenes, o mantiene que es inocente para ir a juicio oral. Tiene tiempo hasta el 15 de diciembre para definir su decisión.

































