Los registros posteriores al terremoto permitieron observar la intensidad del fenómeno y el miedo que atravesaron habitantes de distintas localidades colombianas. Cámaras de seguridad y celulares de personas que estaban dentro de edificios registraron el movimiento de las estructuras y de los objetos, mientras que otras imágenes muestran a vecinos saliendo rápidamente de sus casas, oficinas y lugares de trabajo. Las fotografías también evidenciaron parte de los destrozos ocasionados por el sismo.
El movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7,4 en la escala de Ritcher. Según los primeros informes de las autoridades, hubo daños en construcciones de Bogotá, Medellín y Cali, además de más de 20 personas fallecidas.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, expresó su preocupación por las réplicas y explicó: “Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”.
En Bogotá, el temblor se percibió con gran intensidad. Las alarmas se activaron y numerosas personas abandonaron los edificios para dirigirse hacia la vía pública como medida preventiva. El alcalde de Manizales, Jorge Rojas, confirmó la muerte de dos personas. A su vez, en la localidad de Peirera se contabilizaron otras 18 víctimas fatales.
Frente al panorama generado por el sismo, el alcalde de Bogotá, Carlos Galán, aseguró: “A esta hora no hay reporte de afectaciones ni daños estructurales, solo algunas grietas en edificios”.
En Medellín, el alcalde comunicó a través de su cuenta de X que se había registrado “un fuerte temblor” y posteriormente señaló que los organismos correspondientes seguían inspeccionando la ciudad para determinar si existían daños.
El Metro de Medellín también comunicó la interrupción de sus operaciones: “En este momento, personal técnico evalúa la infraestructura en estaciones y viaducto para restablecer el servicio, por lo tanto las líneas A y B de trenes, así como los Metrocables H, J, K, L, M y P no están prestando servicio”.
En el aeropuerto internacional Matecaña de Pereira, ubicado en el departamento de Risaralda, parte de una estructura del techo se desprendió en un sector utilizado por los pasajeros. Hasta el momento, las autoridades no habían informado si hubo personas afectadas por este incidente.
Manizales también registró con intensidad el movimiento. La ciudad se encuentra a unos 300 kilómetros de Bogotá y se reportaron daños en distintas construcciones.
Fernando Ramos, periodista desde Bogotá, destacó la importancia de las medidas preventivas: “Los protocolos se cumplen; cada cuatro meses se hacen protocolos de evacuación. Los bomberos y Defensa Civil están a cargo. Eso podría ayudar a salvar muchas vidas”.
El terremoto también fue percibido en Ecuador y Panamá, donde se dispuso la evacuación de distintos edificios y dependencias públicas. Desde la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador detallaron: “Fue sentido de manera leve en Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Esmeraldas y Guayas; y moderada en Pichincha e Imbabura”.
El organismo ecuatoriano explicó además que mantiene tareas de seguimiento y relevamiento de la situación en todo el país. Este lunes es feriado en Ecuador y, hasta ese momento, no se habían reportado víctimas ni daños materiales vinculados con el terremoto ocurrido en Colombia.
En Panamá, las vibraciones fueron percibidas principalmente en el sector fronterizo y tuvieron una duración de entre 40 segundos y un minuto, según información proporcionada por las autoridades del Instituto de Geociencias de la Universidad Nacional.
Gabriel Mónaco, un argentino radicado en Medellín, relató cómo atravesó el terremoto junto a su esposa.
“Fue muy duro, yo vivo en un piso 25 y en mi vida viví una situación así. Nos metimos en el vestidor con mi esposa porque no sabíamos qué hacer. Se movió y tembló impresionante. Nos fuimos, estoy ahora en la casa de mis suegros, porque siempre hay réplicas y las hubo”, detalló.
Aunque explicó que se encontraba fuera de peligro, también manifestó: “Estoy temblando en este momento todavía”. Luego agregó: “Gracias a Dios estamos bien, ya nos comunicamos con la familia. Este edificio, Tierra Grata Palmas, es un edificio que esta preparado”.
El argentino recordó otras experiencias similares, aunque aclaró que ninguna había tenido esta intensidad: “Viví temblores porque sucede acá pero nunca así. Mi esposa rezaba, no sabíamos qué hacer, fue un momento complicado”.
El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, difundió un comunicado después de conocerse la gravedad de la situación. “He asumido directamente el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palmar. He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados. Le he solicitado al director de la UNGRD un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes”, comenzó.
Posteriormente, afirmó que viajaría personalmente a Pereira “para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del Gobierno”. Finalmente, publicó en su cuenta de X: “No están solos. El Estado está presente y actuando”.


































