
La Agencia Federal de Inteligencia, siguió, fotografió y reunió información sobre los parientes de los submarinistas desde que el buque desapareció hasta que se encontró en el fondo del océano.
En diciembre de 2021, el juez federal Martín Bava, procesó a Macri porque entendió que la actividad que desplegaron los espías de la base Mar del Plata obedeció a una razón, anticiparle al entonces Presidente cuáles serían los reclamos de las familias de los marinos en un tema que atraía la atención de todo el mundo.
En julio de 2022, la Cámara Federal porteña revocó el procesamiento de Macri y del resto de los imputados. Lo hizo con los votos de Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia. En ese momento, la Cámara sostuvo que la AFI monitoreaba a los familiares porque podrían suponer un riesgo para la seguridad del Presidente y/o la seguridad nacional.
La Cámara Federal no pudo negar el espionaje porque había documentos que daban cuenta de esa vigilancia. Fueron los que encontró la interventora de la AFI Cristina Caamaño y denunció ante la justicia federal en septiembre de 2020.
Tras el fallo de Llorens, Bruglia y Bertuzzi, el tema escaló a la Cámara de Casación. En ese momento, el fiscal ante la Cámara Federal José Agüero Iturbe, sostuvo que Llorens, Bertuzzi y Bruglia parecían más preocupados por sobreseer a Macri que por investigar qué había pasado con las víctimas. Lo que nadie pudo explicar es por qué los espías seguían vigilando a los familiares cuando Macri no estaba cerca, si lo que estaba siendo cuidado era la seguridad del entonces Presidente.
Después del fallo de la Casación, solo los querellantes apelaron. El fiscal Raúl Pleé consintió la decisión que benefició a Macri. Lo curioso es que antes él había sostenido que el tema debía investigarse.
La cuestión estuvo en la Corte Suprema desde marzo del año pasado. No obstante, el máximo tribunal no le imprimió la misma velocidad que puso para confirmar la condena a Cristina Fernández de Kirchner en junio pasado.
En dos párrafos y por una formalidad, rechazó los planteos de la querella. El fallo salió con la firma de los tres cortesanos: los dos designados por Macri, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, y Ricardo Lorenzetti.
“El rechazo del recurso es por defectos formales. Ni siquiera esta conformación de la Corte se animó a convalidar que las tareas de inteligencia estaban justificadas en la peligrosidad de las madres, esposas y hermanas de los tripulantes del ARA San Juan”, explica la abogada Carreras.
“El resultado era esperado en cuanto no obtener justicia en la Argentina, estando Macri de por medio. Sin embargo, el 20 de julio de 2022 iniciamos un reclamo ante Naciones Unidas. Estando agotada la vía nacional, se puede accionar desde aquel ámbito”, añade Carreras. “Si fueron capaces de espiarlas, si fueron capaces de justificarlo luego; que ahora se nieguen a revisar el fallo no sorprende”.
El diputado nacional Leopoldo Moreau, vicepresidente de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia (CBI), también criticó fuertemente la decisión de la Corte. “Son unos desfachatados”, escribió en X. “El espionaje ilegal no solamente fue comprobado, sino que incluso hubo espías que lo confesaron ante la Comisión Bicameral de Inteligencia. Una prueba más del encubrimiento que practica el partido judicial en favor del ex presidente”, añadió.

































