Acordaron un pago de 100 mil dólares y nueve cuotas consecutivas de igual monto.

El diputado nacional, volvió a quedar expuesto en sus mentiras este miércoles, tras la salida a la luz del contrato que firmó con Federico «Fred» Machado, que no era de 200.000 dólares como admitió el legislador días atrás sino de 1.000.000 de dólares.
Dos semanas antes de lanzar su candidatura a la presidencia, Espert firmó un contrato de “locación de servicios” que disponía que 100.000 dólares fueran abonados “en el acto de la suscripción” del acuerdo y el resto “en nueve cuotas mensuales consecutivas e iguales” de 100.000 dólares cada una, mediante “transferencia bancaria”.
Machado, el cual también asistió a Espert durante la campaña con al menos 36 vuelos en avión privado y una camioneta blindada, firmó el contrato como “representante” de Minas del Pueblo, una empresa de Guatemala señalada por la Justicia de Estados Unidos como parte de la estructura delictiva del empresario, procesado por narcotráfico, lavado de activos y estafa.
En dicho contrato, Espert aceptó “la realización de un análisis de mercado y el asesoramiento integral para refinanciar deuda y confeccionar un plan estratégico de ampliación y crecimiento de la empresa a tres años, con su seguimiento y control, informando periódicamente al comitente sobre los avances del trabajo encomendado”.
El acuerdo preveía una estrategia de “expansión” y una de “refinanciación”, la cual establecía que requería “un asesoramiento especializado en estos temas”, era “necesario que se realice un estudio y evaluación profunda de la situación económica en concreto, señalando y analizando las necesidades a corto y largo plazo de la empresa”.
Esta semana, Fred Machado confesó que el contrato era mayor a 200.000 dólares: «Él me dice que hace consultorías, le digo que podemos firmar una asesoría, eran más de 200.000 dólares, más cuotas, eso se firmó por contrato en junio». «Sí, iban a haber más cuotas y era considerable. No sé si era 1.000.000, puede ser 500.000 dólares. Una consultoría de 1.000.000 no era caro. Él no hace trabajo alguno, pero tampoco le pagué 1.000.000».

































