Se trato de un debate de ausencias. El último duelo presidencial de cara a las elecciones del domingo en Bolivia contó con apenas tres de los ocho postulantes al sillón de jefe de Estado, en comicios en los que 20 años de izquierda en el poder parecen tener los días contados.
El voto indeciso, en blanco o nulo asoma tan grande y las diferencias entre los punteros, tan chica, que acaso nadie quiso arriesgarse en la noche del martes a cometer -frente a las cámaras de TV- un traspié que le costara la llave al balotaje de octubre. Así, ni el expresidente Jorge «Tuto» Quiroga ni el millonario Samuel Doria Medina (los favoritos y punteros) aparecieron por el debate.
Algunos ausentes alegaron tener sus cierres de campaña.
Tres candidatos
El último debate presidencial fue realizado en el estudio del canal televisivo Radio y Televisión Popular (RTP), en la ciudad de El Alto.
Participaron el exministro de Gobierno (Interior), Eduardo del Castillo, que va por el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), Rodrigo Paz, candidato por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Pavel Aracena, que representa a la alianza Libertad y Progreso-ADN.
Los grandes ausentes fueron el empresario Doria Medina, postulante de la alianza Unidad, y Quiroga (quien gobernó entre 2001 y 2002), de la alianza Libre.
Tampoco asistieron el presidente del Senado, el oficialista Andrónico Rodríguez, que postula por la Alianza Popular, el político y alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, que representa a la alianza Autonomía Para Bolivia- Súmate, y el alcalde de Santa Cruz, Jhonny Fernández, de Unidad Cívica Solidaridad (UCS).
Los tres solitarios postulantes debatieron sobre cómo salir de la crisis económica, la gran herencia que dejará el MAS a quien gane las elecciones. El próximo Gobierno de Bolivia recibirá un país con persistentes problemas como la falta de dólares y combustibles, bajo crecimiento y una inflación acumulada de 16,92 % que para algunos expertos son síntomas de una crisis por el agotamiento del modelo defendido por el presidente Luis Arce.
El último debate presidencial se desarrolló en un ambiente de críticas a los candidatos ausentes y críticas a los gobiernos del MAS.

































