Inicio Notas de opinión EL HUEVO DE LA SERPIENTE

EL HUEVO DE LA SERPIENTE

253
0

«Cuando más pequeño es el corazón,más odio alberga.» Victor Hugo.

La derecha argentina es temerosa, por éso odia. Odia todo lo que conlleve perder privilegios. Para imponer tal sentimiento se vale primero de los medios de comunicación y sus voceros. Pero también necesita de un sector ignorante y desclazado que lleve adelante dicha prédica. Y los escuchamos diariamente en los medios desparramando odio por doquier.

El diario La Nación publica una solicitada donde un grupo de odiadores seriales «exigen» a diputados no dar quorum para tratar determinadas leyes. En un sistema democrático, es el pueblo quien elige y hay un juego de mayorías y minorías que los odiadores de ninguna manera respetan.Haciéndose eco de la permanente perorata van a las puertas del Congreso, tratando de impedir que éste sesione.

Triste papel de Alfredo Casero, quien encabeza el grupúsculo, erigiéndose en portavoz del republicanismo.

Un minúsculo periodista cordobés amenaza de muerte a la vicepresidenta, nuestra lider.

Siguiendo el ejemplo del ex progre Lanata, intimidan también, anonimamente, a legisladores publicando sus teléfonos, direcciones, incluyendo a sus familiares. Como hicieron los nazis con los judíos, marcan con señales los domicilios de sus oponentes intentando que algún desaforado haga suya la proclama del odio con consecuencias impredecibles.

Todo lo popular les asquea.

No sea cosa que algún día, como dijera Prat Gay, nos gobierne algún lider adevenedizo de una provincia interior.

Tanto odio les obnubila la razón.

Al igual que los nazis, porque éso son,se creen raza superior y únicos con derecho a una vida digna. No se hacen cargo de nada: «Me contagió mi doméstica!»…( a la que tienen en negro).

Tomemos conciencia que son muy peligrosos. Nunca les interesó la democracia. No importa quién gobierne, mientras ellos mantengan sus privilegios y el poder real crea sentido,haciendo que se prendan a su discurso un sinnúmero de idiotas útiles,que serán, de última, también perjudicados por sus políticas antipopulares.

Como en la película de Bergman, están incubando el huevo de la serpiente. Tengamos cuidado! No le demos entidad a su discurso corrosivo. El pueblo en conjunto merece una vida digna, con justicia social, porue el amor, vence al odio.

J. Ugo

Nacha Guevara, La canción del odio.

Comente con Facebook