Estados Unidos sigue luchando con el creciente número de casos y muertes, y en las últimas 24 horas registró más de 198.000 contagios y de 3.000 decesos, el tercer recuento diario más alto de fallecidos desde el comienzo de la pandemia, según datos de la Universidad Johns Hopkins.
Los contagios contabilizados el martes por la universidad estadounidense fueron 198.357 en los 50 estados, el Distrito de Columbia y otros territorios del país, así como los casos repatriados, y las muertes, 3.019.
El número de casos reportados cada día tiende a ser menor al comienzo de la semana y aumenta hacia el final de la semana, ya que menos personas se hacen las pruebas durante el fin de semana.
Asimismo, el país estableció el martes un nuevo récord de hospitalizaciones por décimo día consecutivo, con 112.816, incluyendo 21.897 pacientes en terapia intensiva, la cifra más alta hasta ahora, informó la plataforma especializada Covid Tracking Project.
Más hospitales estadounidenses recibieron el martes la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech, que Estados Unidos comenzó a aplicar esta semana a trabajadores de la salud.
Pfizer y las empresas de logística continúan trabajando para cumplir con el objetivo del Gobierno de distribuir millones de dosis en 636 sitios en todo el país.
Está previsto que se entreguen alrededor de 2,9 millones de dosis al final del fin de semana en más de 1.000 centros de salud y vacunatorios.
Por su parte, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos aseguró el martes que la vacuna desarrollada por Moderna es «altamente efectiva».
En tanto, los estados continúan lidiando con un número creciente de contagios y muertes.


































