
Los fiscales de la UFI de Homicidios de La Matanza, ordenaron la prisión preventiva de los ocho imputados en el caso. Además exigieron al juzgado de garantías que la causa pase al Fuero Federal.
Los ocho están acusados por el delito de homicidio criminis causa y privación ilegítima de la libertad por retener contra su voluntad a Lara, Brenda y Morena. Esto se sumó a la causa donde figuraban los delitos de homicidio agravado por premeditación, alevosía y ensañamiento por violencia de género. Homicidio criminis causa es para todos los acusados, ya que se habían dividido roles para encubrir la privación ilegítima de la libertad. No obstante, destacó que «el femicidio no se aplica a las imputadas mujeres».
Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, señalado como el autor intelectual de la masacre, está detenido en su país natal, Perú. Los fiscales esperan su extradicción a la Argentina.
Por el momento hay tres prófugos de la Justicia con circulares rojas de Interpol en su contra los peruanos Alex Ydone Castillo, David Gustavo Huamani (alias «El Loco» David) y Manuel Valverde Rodríguez.
El documento de los fiscales señala que todo corresponde a “una convergencia intencional (delineada y planificada) previamente establecida”, en donde los acusados “obrando de modo seguro, a traición, y sin posibilidad de defensa, es que con claras intenciones de causar la muerte de las mismas para ocultar el hecho delictivo cometido previamente, y mediante el empleo de golpes de puño, patadas, como así con la utilización de elementos filo punzo cortantes” atacaron a Brenda, Morena y Lara “de forma deliberada, e inhumana” con actos de “indescriptible brutalidad física”.
La UFI de Homicidios de La Matanza argumentó que “la muerte de Brenda Loreley del Castillo, Morena Verdi y Lara Morena Gutiérrez, no constituyen un episodio homicida aislado» ya que, «por el contrario, se halla revestido de una compleja contextualización situacional, escenario que se muestra como la culminación del quehacer de una empresa criminal delineada en forma precisa, planificada y ejecutada, por una organización de tinte narcocriminal dotada de una estructura (de permanencia temporal), con jerarquías, división de tareas y roles en su desempeño funcional».