S.P.N

Renunció Demian Reidel

El mismo presentó su dimisión como titular de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), la empresa estatal responsable de la gestión y operación de las centrales nucleares del país. La salida del funcionario se produce en un contexto marcado por denuncias vinculadas a una licitación cuestionada relacionada con el servicio de mantenimiento de dos plantas nucleares.

A este escenario se sumó el debilitamiento de su posición interna, luego de que dos directivos que dependían directamente de su órbita fueran removidos de sus cargos.

Desde el ámbito oficial confirmaron que Juan Martín Campos asumirá la presidencia del directorio y quedará al frente de la compañía. Campos es bioquímico egresado de la UBA y cuenta con especialización en seguridad nuclear y tecnología de reactores. La vicepresidencia será ocupada por el ingeniero químico Martín Porro, quien además encabeza la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

De este modo, la empresa llevó adelante una renovación casi total de su conducción. Solo continuó en funciones Diego Chaher, considerado una figura clave dentro del proceso de privatizaciones impulsado por el gobierno de Javier Milei. También fue confirmado Fernando Montserrat en su rol de Gerente General.

Luego de un prolongado período sin declaraciones públicas, hace unos diez días Reidel había salido a desmentir las acusaciones que alcanzaron a su gestión en Nucleoeléctrica. En ese marco, negó que la cancelación de cuantiosas deudas personales, realizada en un lapso de dos semanas durante enero, estuviera vinculada a un esquema de sobreprecios o irregularidades administrativas.

Cercano en lo personal al presidente Milei, Reidel fue señalado por presunta participación en maniobras irregulares relacionadas con sobrecostos estimados en un 140% en contrataciones de servicios como limpieza, informática y otras áreas de la Central Nuclear Atucha.

En medio de esas denuncias, el exfuncionario logró saldar compromisos financieros por un total de 825 millones de pesos en apenas 18 días. De esa manera, canceló pasivos que hasta mediados de enero lo ubicaban en una situación de elevado riesgo de insolvencia frente al sistema bancario.

Como parte de su descargo, Reidel explicó que en 2018 adquirió, con capital propio, una participación en un desarrollo inmobiliario en la Argentina, la cual fue vendiendo de forma gradual y sin urgencias.

“Realicé ventas en marzo de 2023 y diciembre de 2024. En 2025 vendí otra porción y, mientras se concretaba esa operación, tomé un financiamiento transitorio respaldado por el activo para contar con liquidez. Esa es la deuda”, sostuvo.

Además, afirmó que el 15 de diciembre pasado concretó la venta de esa participación por 770.000 dólares y remarcó que tanto la adquisición como la posterior enajenación se realizaron con fondos propios. “Cobré ese monto y cancelé las obligaciones”, aseguró.

Sin embargo, el cierre de esas deudas coincide temporalmente con una etapa de fuertes cuestionamientos por presuntos sobreprecios en las contrataciones realizadas por Nucleoeléctrica durante su gestión, período en el que la empresa adjudicó contratos por un total de 20.417 millones de pesos.

Según las denuncias, existiría un patrón reiterado de irregularidades en los pagos, con la sospecha de que los proveedores solo cobrarían luego de adelantar una comisión del 5% del valor del contrato. De confirmarse esa práctica, el monto involucrado podría rondar los mil millones de pesos.

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