El Ejecutivo de la provincia de Neuquén reclama al Gobierno nacional el envío de los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento y la conservación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito. Desde la administración provincial indicaron que se realizaron múltiples gestiones para exigir el pago de la deuda que la Comisión Nacional de Energía Atómica mantiene con la empresa provincial ENSI, responsable del cuidado de las instalaciones. Además, señalaron que la firma logró captar el interés de potenciales compradores del insumo producido en la planta.
Desde la conducción de la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería reiteraron los reclamos ante las autoridades de la CNEA con el objetivo de avanzar en la firma de un nuevo acuerdo de concesión de la PIAP y, en paralelo, regularizar el flujo de fondos que debe remitir Nación para afrontar el pago de salarios del personal y las tareas de mantenimiento, obligaciones que se encuentran pendientes debido al incumplimiento de la CNEA con ENSI.
Funcionarios provinciales afirmaron que se están impulsando todas las medidas disponibles para que Nación cumpla con su responsabilidad financiera en la preservación de la planta, al mismo tiempo que se trabaja en la búsqueda de alternativas de financiamiento, inversores y compradores de agua pesada y otros productos, con la meta de reactivar la actividad industrial.
La PIAP pertenece a la Comisión Nacional de Energía Atómica y es operada por ENSI, empresa del Estado neuquino. En ese marco, la CNEA mantiene una deuda significativa con la provincia. Frente a la demora tanto en la renovación del contrato de concesión como en la transferencia de los fondos comprometidos, el gobierno neuquino debió hacerse cargo del pago de los sueldos correspondientes al mes de noviembre y del aguinaldo del personal de ENSI, además de avanzar en la regularización de los pasivos.
La provincia continúa las gestiones ante la CNEA para extender el contrato que habilita a ENSI a llevar adelante las tareas de cuidado y mantenimiento de la planta, garantizando así la continuidad laboral de sus trabajadores.
Desde el Ejecutivo explicaron que, luego de años de inactividad, la actual administración impulsó distintas iniciativas orientadas no solo a normalizar el funcionamiento de la PIAP, sino también a preparar el terreno para la reactivación de la producción de agua pesada.
En ese contexto, además de los reiterados reclamos por los fondos adeudados por la CNEA vinculados a los trabajos de conservación realizados por ENSI, meses atrás se lanzó una convocatoria dirigida a inversores, empresas y potenciales clientes internacionales, mediante una manifestación de interés para la compra del producto.
Como resultado de ese proceso, seis compañías extranjeras expresaron su intención de adquirir agua pesada por un período de ocho años. Ese compromiso de compra futura, condicionado a la puesta en marcha de la planta, es considerado un paso clave para su reactivación.
La consulta incluyó a firmas de relevancia a nivel internacional y concluyó con manifestaciones formales de interés comercial por parte de los participantes.
En relación al plan de reactivación de la PIAP, los avances más importantes se concentran actualmente en las negociaciones con inversores para obtener el financiamiento necesario que permita acondicionar las instalaciones.
A lo largo de este proceso, el presidente de ENSI, Rubén Etcheverry, mantuvo reuniones periódicas con los representantes gremiales para informarles sobre las gestiones realizadas ante la CNEA con el fin de destrabar los pagos. En paralelo, dirigentes del sindicato ATE viajaron a la ciudad de Buenos Aires para presentar reclamos directamente ante el organismo nacional.
