El cruce de vuelta entre Boca Juniors y Cruzeiro estuvo marcado por una jugada polémica que generó fuertes discusiones, y el protagonista decidió explicar lo sucedido. Después del encuentro, el argentino Lucas Romero, integrante del conjunto brasileño, negó haber tenido intención al tocar el balón con la mano dentro del área en una acción que el árbitro decidió no sancionar con penal.
“La pelota me pegó sin querer. Tenía el brazo junto al cuerpo”, expresó en la zona de vestuarios tras finalizar el partido. La situación provocó un fuerte enojo por parte del equipo argentino, cuyos jugadores reclamaron la infracción y encararon al árbitro luego del cierre del encuentro.
El mediocampista también reveló que conversó con el juez durante el desarrollo del partido y que nunca sintió preocupación por la jugada. “Estaba tranquilo porque hablé con el árbitro y le aclaré que había sido accidental. Le repetí que no tuve intención”, afirmó.
Además, lejos de apagar la discusión, el jugador hizo referencia a otra acción cuestionada de la noche: el tanto invalidado a Boca. Según relató, desde el inicio consideró que había una infracción previa y se lo manifestó rápidamente al árbitro apenas terminó la jugada.
“Cuando Boca convierte el segundo gol, no quiero meterme en polémicas, pero enseguida le reclamé al árbitro porque la pelota pega en la mano. Delgado salta con el brazo abierto y además comete falta sobre nuestro defensor central. Eran dos situaciones que el árbitro podía sancionar en esa misma acción”, detalló.
Por último, Romero remarcó la diferencia entre ambas jugadas en defensa de la decisión arbitral que provocó tanta bronca en el conjunto xeneize. “Yo reclamé desde el primer instante porque no era lo mismo que mi acción, donde tenía el brazo pegado al cuerpo”, concluyó.
