Un pueblo argentino resultó elegido para representar al país en un reconocido concurso internacional que premia a los destinos rurales más destacados del mundo.
Se trata de la localidad de Maimará, ubicada en el corazón de la Quebrada de Humahuaca.
Este reconocimiento resalta a los principales destinos rurales del mundo y apunta a poner en valor a aquellas comunidades que conservan una marcada identidad cultural y una apuesta concreta por la sostenibilidad. La postulación de Maimará expresa el objetivo de proyectar a los pueblos rurales argentinos en el escenario internacional del turismo.
La fuente oficial informó que Maimará recibió su reconocimiento oficial a la candidatura. Este proceso incluyó la entrega formal de certificados y actos simbólicos en cada localidad. Se realizó durante una ceremonia muy significativa para la comunidad local.
El programa impulsado por ONU Turismo coloca a los pueblos candidatos en el centro de la escena turística mundial, cruzando fronteras y compitiendo con otros destinos rurales de 65 países. La Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) confirmó: “En esta edición del certamen, compiten con más de 260 destinos de 65 países. Argentina busca así destacarse en la escena internacional, tal como lo hizo en 2024, cuando fueron distinguidos Trevelin (Chubut), Caviahue-Copahue (Neuquén), Villa Tulumba (Córdoba) y Gaiman (Chubut)”.
La selección nacional colocó a Maimará como representante de la diversidad paisajística, cultural y productiva del noroeste argentino. El resultado del certamen se dará a conocer en noviembre de 2025.
Durante la entrega del certificado en Maimará, las autoridades pusieron especial énfasis en la interacción entre la tradición local y las iniciativas de desarrollo turístico.
La postulación de Maimará se inscribe en una estrategia más amplia de promoción del turismo rural argentino ante organismos internacionales. El certamen ya cuenta con antecedentes favorables para la Argentina, que en ediciones previas recibió distinciones para localidades como Trevelin y Gaiman. La nominación de Maimará busca “reafirmar el valor de sus pueblos como referentes del turismo rural sostenible”, tal como puntualizó la Presidencia de la Nación.
Paisajes y riqueza natural entre montañas
El pueblo se despliega en un valle rodeado por el célebre cordón de montañas conocido como Paleta del Pintor. Esta formación geológica imprime en el paisaje múltiples colores, cada uno reflejando distintas eras y procesos de la Tierra.
La página oficial del municipio detalla: “Es imprescindible visitar su acogedora plaza y recorrer el pueblo bordeando quintas frutihortícolas, cultivos de flores, viñedos emplazados en ambos márgenes del río y sus quebradas adyacentes”.
Desde la base del pueblo hasta los miradores en altura, el entorno ofrece puntos panorámicos para observar el juego de luces sobre el cerro y el río. Actividades a campo abierto se integran con estas vistas, permitiendo a los visitantes adentrarse en senderos que cruzan campos y zonas rurales.
Recorridos, gastronomía y contacto con la población local
Las calles empedradas te invitan a experimentar la localidad a paso lento. Desde las primeras cuadras, el visitante puede sumergirse en recorridos a pie que abren la puerta a rincones típicos y perspectivas del pueblo quebradeño.
Los productos de las quintas, hortalizas y flores vivas forman parte de la dieta cotidiana y permanente de la comunidad. Artesanos, productores y anfitriones comparten sus relatos con quienes llegan de distintos puntos del país.
Las calles ofrecen espacios para escuchar leyendas, para conocer detalles de la vida agrícola y para participar de expresiones culturales cotidianas.
Lugares históricos y emblemáticos
Entre los sitios destacados, sobresale la Posta de Hornillos, una casona de época colonial donde descansó Manuel Belgrano tras sus victorias en Tucumán y Salta.
Otro, es el cementerio de altura Nuestra Señora del Carmen, ubicado en lo alto de un cerro. Se trata de un lugar colorido, rodeado de flores secas y coronado por cruces y nichos, que “cuentan historias de fe y tradición”, conforme expresa el artículo periodístico consultado.