«Sin una gestión eficaz de nuestros recursos hídricos, corremos el riesgo de intensificar las disputas entre comunidades y sectores y aumentar las tensiones entre las naciones«, dijo Antonio Gutiérrez, secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
«No se puede poner un valor al agua como se hace con otros productos básicos comercializados. El agua es de todos y es un bien público. Está estrechamente ligado a todas nuestras vidas y medios de subsistencia, y es un componente esencial para la salud pública”, advirtió Pedro Arrojo-Agudo, relator especial de Naciones Unidas sobre el derecho al agua potable y al saneamiento, reconoció que es un derecho hace una década.
El experto alertó sobre un posible riesgo de especulación por el precio del agua, por parte de bancos y fondos de cobertura, generando una burbuja especulativa como sucedió con el mercado de alimentos en 2008.
“En este contexto, el riesgo es que los grandes actores agrícolas e industriales y los servicios públicos a gran escala sean los que puedan comprar, marginando e impactando al sector vulnerable de la economía como los pequeños agricultores”, explicó.
