Vecinos y organizaciones denuncian que los animales tienen el “agua contaminada” y sufren “falta de alimento”.
Una grave denuncia por abandono de animales sacude a Mar del Plata. Imágenes y testimonios que se viralizaron en las últimas horas alertan sobre el estado de delfines y lobos marinos que permanecen en el predio del ex Aquarium, cerrado al público desde hace cinco meses.
Algunos vecinos, que ingresaron al lugar, denunciaron que los ejemplares “están abandonados, muertos de hambre y con el agua podrida”. Uno de ellos expresó su angustia: “¿Será que alguien les dará de comer? Hace cinco meses que están ahí”.
Las imágenes hablan por sí solas
La Fundación Fauna Argentina se hizo eco del reclamo. Su director, Juan Antonio Lorenzani, analizó las imágenes difundidas, que muestran delfines en un estanque y un lobo marino en un espacio visiblemente deteriorado:
Imágenes contundentes: “Las imágenes hablan por sí solas”, remarcó.
Dolor y preocupación: Otro testigo compartió: “Me muero de dolor, es terrible”.
Agua verdosa: “A simple vista el agua está de color verdosa”, indicó Lorenzani, señalando falta de mantenimiento crítico.
Abandono evidente: Afirmó con dureza que se percibe “el abandono no solamente del lugar sino de los delfines”.
Respuesta oficial y medidas en curso
El intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, comunicó que presentarán una denuncia penal. Además, se ordenó una inspección ocular y un peritaje técnico a cargo de la Dirección de Maltrato Animal, advirtiendo: “En Mar del Plata no hay lugar para el maltrato animal”.
Cierre, promesas incumplidas y protestas
El complejo Aquarium bajó sus persianas de forma definitiva el 31 de marzo de 2025, luego de no lograr un acuerdo para renovar el contrato del predio con sus dueños. Durante décadas, se había consolidado como un lugar icónico de turismo, educación y recuperación de fauna marina.
La empresa The Dolphin Company, titular del parque, aseguró que “todos los animales nacidos bajo cuidado humano serán reubicados en acuarios y zoológicos tanto nacionales como internacionales”, que los siete delfines y sus progenitores serían trasladados a un oceanario en el Caribe y que la tortuga marina “Jorge” sería liberada al medio ambiente tras completarse su rehabilitación. Sin embargo, esta promesa no se cumplió plenamente.
Organizaciones proteccionistas insistieron en que estos animales fueran trasladados a santuarios, no solo a otros oceanarios con fines similares. Se realizaron protestas semanales en el predio y campañas de firmas reclamando ese destino.