Una infección respiratoria e inmunológica que afecta principalmente a bebés y niños pequeños.
«Aunque la letalidad general del Coqueluche, tos convulsa o pertussis, es baja (0,2%-0,3%), se concentra casi exclusivamente en lactantes menores de 1 año, llegando a 1-3% en menores de 2 meses», determinaron en el Boletín Epidemiológico.
El principal causante de esta enfermedad, según dicho informe, es la bacteria Bordetella pertussis, aunque otras como B. parapertussis, B. bronchiseptica y B. holmesii, pueden producir síntomas similares, siendo B. pertussis la que tiene mayor impacto epidemiológico.
Los síntomas suelen aparecer entre 7 y 10 días después de la infección, o mismo también hasta 21 días después. El cuadro clínico típico se observa en pacientes pediátricos sin inmunidad previa. Sin embargo, las manifestaciones de la enfermedad dependen de la edad del paciente, su estado inmune, el uso de antibióticos, de coinfecciones y de su estado sanitario en general.
Se distinguen tres etapas sintomáticas:
- Fase catarral: la cual se caracteriza por una sintomatología similar a un resfrío común con rinitis y tos.
- Paroxística: ataques de tos o paroxismos que van aumentando en frecuencia e intensidad.
- Por último: vómito postusivo.
En los recién nacidos y lactantes menores de 6 meses son frecuentes la cianosis y apneas. La fase de convalecencia se caracteriza por la disminución gradual y progresiva de los ataques de tos con la desaparición del estridor inspiratorio.
Los adultos y adolescentes pueden presentar síntomas leves o la típica tos paroxística prolongada. En todos los grupos etarios la tos puede persistir durante meses.
El Calendario Nacional de Vacunación incluye un esquema de tres dosis durante el primer año de vida con vacuna quíntuple (2, 4 y 6 meses), y refuerzos a los 15-18 meses (vacuna quíntuple) y a los 5 años (triple bacteriana celular). Luego se continúa el esquema con vacuna triple bacteriana acelular (DTPa) a los 11 años. Además, la vacuna DTPa, incluida para gestantes a partir de la semana 20 y el personal de salud que esté en contacto con menores de 12 meses, cada 5 años.
El Ministerio provincial lamentó haber registrado una deserción en los esquemas oportunos de vacunación, con una disminución de más del 5% en las coberturasde la 4ª dosis en comparación con la 1ª dosis,que puede implicar vacunas atrasadas o esquemasincompletos en esa porción de la población.
